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Cobre… no todo lo que brilla es Oro

En las últimas semanas los diarios de circulación nacional han comentado ampliamente el evento de la compra hostil (compra no pactada) de INMET Mining Corp. (Inmet) por FIRST QUANTUM (FQ), empresas ambas del sector mundial de la minería, cuyas acciones cotizan en los mercados canadienses y Londres, es decir, ambas son de capital abierto con muchos accionistas.

Las notas y análisis han ido dirigidos a lograr inferir que lo mas importante de la adquisición de Inmet supondría la subsidiaria Minera Panamá e incluso bautizando los titulares con “FQ, dueño del cobre panameño”. La compra que ha sido avalada por los actuales accionistas de Inmet supuso recibir una cantidad de dinero en efectivo y acciones de FQ, cuyo ticker de bolsa es FM_CN (CN significa ‘Canadá’), ahora propietaria de Inmet y por ende de Minera Panamá.

En mi humilde opinión ha faltado el análisis sobre qué han perdido los panameños, o qué han ganado de esta operación, en la que a todas luces debieran resultar como únicos beneficiarios de la puja.

Recordemos que meses antes, Inmet (INM_CN) trato de comprar de manera hostil a Petaquilla Gold lanzando una oferta que los accionistas de esta última no aceptaron y, por ende, fracasó en su intento, donde el precio de las acciones de INM_CN en los últimos noventa días subieron de 51 a 75 dólares canadienses, hoy cotizan a niveles de 67 mientras que las acciones de la compradora FQ han bajado a 18 de los 22 dólares canadienses cuyo máximos toco en los mismos últimos noventa días.

Los panameños, por ahora no han ganado nada en esta transacción, toda vez que ella no involucra la venta de Minera Panamá sino de la controladora de ésta, la cual ahora debe asumir el compromiso de inversión de 4 mil millones de dólares para la explotación de las minas de cobre adjudicadas, lo que supone hasta entonces un riesgo para los accionistas de FQ los viejos y los nuevos.

Lo que sí se ha escuchado en el mercado de valores local es de la intención de estrenarse mediante la emisión de Bonos a mediano plazo y financiar localmente parte de esa inversión con una garantía de su propietaria, lo cual sería una buena oportunidad para inversionistas en búsqueda de inversión de renta fija de una empresa multinacional en Panamá (ya veremos la propuesta).

Ahora bien, supongamos por un minuto que han pasado tres años… que la inversión ya se realizó y que la mina está dando sus ingresos a la compañía, al fisco local mediante el acuerdo el acuerdo firmado en la concesión, y en ese momento hubiese la intención de la compra de FQ, y donde Minera Panamá ya no seria una concesión sino un activo que genera excelentes ingresos, y por ende valor a su propietaria y en consecuencia a los accionistas que transan en la Bolsa de Toronto.

Cual supondría el beneficio para los panameños de manera directa, si nuevamente no se compra Minera Panamá sino la propietaria de esta? Pues la respuesta seria exactamente igual a la de hoy: nada por ahora.

La posibilidad cierta de que algún día los panameños de manera directa puedan recibir ingresos por la explotación del Cobre de Panamá será cuando Minera Panamá abra parte de su capital en la Bolsa de Valores de Panamá y se cotice diariamente esa acción, y los panameños y extranjeros que quieran asumir el riesgo de la empresa, puedan comprar títulos de propiedad de la misma, y obtener dividendos en el mismo momento que su mayoritaria accionista FQ los obtenga, y quizás hasta con ventajas fiscales para los accionistas locales en Panamá versus los accionistas de la holding en Canadá.

Y tomando el último párrafo de mi artículo anterior, que hoy tienen cabida, entrada en el tema que estamos tratando.

La Democratización del Capital es la mejor alternativa para lograr una clase media en ascenso al ritmo de las oportunidades que el país brinde, apoyar a sus buenas iniciativas empresariales, haciéndolas más transparentes, confiables, y apoyando  dentro y fuera de sus fronteras iniciativas relativas a mejorar su rendimiento y eficacia.

Se debería invitar a los panameños a formar parte de cualquier iniciativa que pretenda la explotación de recursos naturales, a través de empresas con la suficiente experiencia internacional para hacerse de las concesiones y que compartan de manera directa con los dueños originarios de dichos recursos los réditos de dicha explotación.

Hace falta además de voluntad política panameños dispuestos aportar sus ahorros para iniciativas empresariales.

Santiago Fernandez Castro

Fuente: Cafebursatil.com